1/8/08
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Caminamos sin mirar, hablamos sin pensar, oímos sin escuchar, gritamos palabras que ya no tienen ningún sentido. Un miedo aniquilador, terrible, imposible de domar es el hilo conductor que nos guía día tras día hacia un abismo más que cruel, que se alimenta de nuestras miserias haciéndose cada instante más profundo, tragando todo más y más a su paso. Como el conejo de Alicia, corremos por correr, sólo porque alguien dice que no debemos perder el tiempo. ¿Para qué? ¿En nombre de quién?
1 comentario:
Estoy totalmente de acuerdo con lo q dice de evita, su lucha plastifico la carrera del peronista.Aunque para mi eva no era peronista
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