Siempre la misma piedra, golpeandome una y otra vez; desangrado de recuerdos, vacío de razón, camino por el borde.
Buscando melodías que me lleven más allá, me econtré sin anestesia con mi pálida verdad.
Y los molinos son mentiras que un Quijote me vendió. ¿Dónde están, dónde van todos cuando duermen? ¿Dónde está toda nuestra puta perfección humana?
Y en las noches, cuando vuelo, creo escuchar tu voz de lluvia.
En las noches, cuando vuelvo, creo escucharte en mí.
Pero al final, no era más que mi voz hablándome de vos.
Sólo me basta un segundo para irme lejos de acá. Sólo me faltan mil vidas para despegar hacia algún cielo.
Podridos de mentiras, careteando lo real.
Nadie dice lo que siente, lo que siente de verdad.
Cubiertos de avatares, con piel muerta vestirán
Todas y cada mañana de su triste eternidad.
(Mientras se caen a pedazos sus caras, y se secan sus pupilas, con el hocico rabioso, vilmente morderan/ a todo aquel que sea un peligro para su forma de actuar).
9/9/09
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2 comentarios:
quien carajos sos??
me shockeaste...todo lo ke expresas,como lo haces...la puta madre como escribis..!
saludos extraño... pasate cuando quieras...
Es que la verdad es un arma tan fuerte que no estamos preparados para vivir con ella en nuestros labios... La careta protege a los demás de nosotros, y a nosotros de ellos. Si tuviéramos la mente libre de prejuicios, ataduras y miedos, la verdad nos daría esas alas que tanto anhelas como yo, para escapar...
Beso!
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